martes, 11 de diciembre de 2012

La privatización silenciosa de Pemex

Ha cedido 7 mil 303  kms cuadrados a la IP


“Pongamos los ojos en nosotros mismos, y después en los negocios que emprendemos, por quien y con quien los emprendemos”.
Séneca, filosofo romano

Perforando
Antonio Carrera

Los mexicanos nos engañamos solos pues brincamos cuando el nuevo gobierno anunció que hará una nueva Reforma Energética en la que se permita la inversión privada en Petróleos Mexicanos; sin embargo, ya es un hecho y ni pio dijimos cuando el año pasado la subsidiaria Pemex Exploración y Producción entregó por primera vez -a 73 años de la Expropiación Petrolera- la exploración, desarrollo y producción de los llamados Campos Maduros a particulares nacionales y extranjeros.
Nadie dijo nada, ni hubo marchas ni bloqueos, ni ningún tipo de resistencia civil, cuando PEP entregó más de 7 mil 303 kilómetros cuadrados –un área más grande que entidades como D.F., Colima, Aguascalientes, Morelos o Tlaxcala- para que con capital privado se localicen, desarrollen y se extraiga el petróleo crudo de los mexicanos.
Estos 7 mil 303  kilómetros cuadrados tienen reservas 3P por 431 millones de barriles de petróleo crudo equivalente (mbpce); es decir si se lograra extraer el total de las reservas 3P (431 millones de barriles) que hay en estos campos -de acuerdo a los precios de extracción que ofertaron las empresas ganadoras que promedia 5.86 dólares por barril- Pemex tendría que desembolsar un mínimo de 2 mil 528 millones 892 mil 500 dólares (más de 32 mil 875 millones de pesos).
¿Por qué no quedarse con todo ese dinero? Seguramente respuestas habrá muchas: que si la mano de obra, que si los problemas con las comunidad, que si la falta de tecnología, que si los altos precios de operación, que si la problemática del subsuelo… etc. El chiste es que más de 32 mil 875 millones de pesos irán  a parar a manos de privados y no al erario mexicano.
Pero la cosa no para ahí, este mes PEP presentó la convocatoria para una nueva ronda de licitaciones ahora para explotar sólo seis campos en Chicontepec, y que en conjunto abarcan una zona de 749 kilómetros cuadrados con reservas 3P de 2 mil millones de barriles de petróleo crudo equivalente, aproximadamente 15% de las reservas totales de Chicontepec.
Hay que destacar que Chicontepec fue el gran fracaso de los sexenios de Fox y Calderón, pues tan sólo entre el año 2003  al 2011 se han invertido recursos por 72 mil millones de pesos sin los resultados esperados.
Al finalizar el 2013 PEP habrá entregado 8 mil 052 kilómetros cuadrados de nuestro territorio para ser explotado por empresas particulares.
A momento la empresa Petrofac Facilities Mngt. Ltd, (inglesa) se ha adjudicado cuatro campos: Pánuco y Arenque (Región Norte) Sánchez Magallanes y Santuario (Región Sur);  Schlumberger (franco-estadounidense) se le reasignó el campo Carrizo (Región Sur);         Cheiron Holdings (neozelandesa) el campo Altamira (Región Norte) y Monclova Pirineos Gas-Alfacit del Norte (mexicanas) que se adjudicaron Tierra Blanca y San Andrés (Región Norte).
Veamos en qué términos viene la Reforma, pero lo más seguro es que el siguiente paso será usar este tipo de contratos en aguas profundas donde PEP ha localizado importantes reservas de hidrocarburos y donde el argumento es que no se tiene la tecnología para sacar el tesoro.
Lo que no se concibe es que PEP diga que prefiere rentar las plataformas en vez de desarrollar su propia tecnología, y es que si Ramiro Garza Cantú tuvo la visión de construir las plataformas Centenario y Bicentenario (y en camino La Muralla), no es posible que la paraestatal no pueda. ¿No será que ahí está negocio?
Nos leemos en la próxima…
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